Brasil dominó a Alemani con gol de Gabriel Jesús. Foto: AFP.

Un solitario gol de Gabriel Jesús selló la pequeña revancha de Brasil ante Alemania (0-1) en el Estadio Olímpico de Berlín, en el reencuentro de ambos equipos tras el 1-7 que el conjunto germano logró ante su rival en el Mundial 2014. De esta forma, los sudamericanos cortaron una racha de 22 partidos sin perder de los teutones.

Fue un partido de acciones parejas, con excepción del comienzo de la segunda parte cuando los brasileños fueron claramente superiores.

En Brasil, Tite hizo un sólo cambio con respecto al partido contra Rusia y tuvo en la titular a Fernandinho en lugar de Douglas Costa. Mientras que en Alemania, Joachim Low hizo seis modificaciones con respecto al equipo que empezó el pasado duelo contra España.

Kevin Trappno logra detener el remate de Gabriel Jesus que decidió el partido. Foto: Reuters.

En la portería, Marc Andrè ter Stegen dio paso a Kevin Trapp, en la defensa Mats Hummels y Jonas Hector fueron reemplazados por Antonio Rudiger y Marvin Plattenhard. En el centro del campo Ilkay Gundogan estuvo en lugar de Sami Khedira y más adelante Leroy Sané y Leon Gortetzka reemplazaron a Thomas Muller y Mesut Ozil.

Del lado alemán la mejor ocasión en la primera parte la tuvo Gundogan en el minuto 16 cuando remato a las nubes un buen centro de Julian Draxler.

La primera ocasión brasileña llegó en el 36 en un contragolpe de Gabriel de Jesús. En el 38, a centro de Willian desde la derecha, el propio Gabriel de Jesús abrió el marcador con un remate de cabeza a quemarropa que, aunque fue directamente al cuerpo de Trapp, no pudo ser controlado por el meta alemán.

Brasil logró una pequeña revancha luego de que Alemania lolo venciera en la semifinales de la Copa del Mundo. Foto tomada de Marca.

Los primeros veinte minutos del segundo tiempo fueron claramente de Brasil que tuvo tres buenas ocasiones en esa fase en los pies de Paulinho, con un remate en el minuto 54 que Trapp desvió a saque de esquina, luego con un disparo desviado de Coutinho en el 57 y el 68 con un cabezazo desviado de Gabriel de Jesús con la portería vacía.

Luego Alemania tuvo una clara mejoría y el partido volvió a equilibrarse, Sin embargo, Allison sólo fue puesto a prueba en el minuto 90 cuando tuvo que desviar a saque de esquina un remate de Draxler.

España goleó a Argentina con hat-trick de Isco

Isco se lució ante Argentina con tres goles. Foto: @LaLiga/ Twitter.

España perdió el respeto a Argentina. Este párrafo parecía destinado al juego de Messi, el registrador de la propiedad de sus partidos. Por unas molestias en los isquiotibiales, unas piezas que terminarán en un museo del fútbol, se quedó al lado de la estufa sin pisar el césped. El amistoso iba hacia los archivadores con un asterisco para distinguir el día que no jugó Messi en el Metropolitano. 90 minutos después los notarios daban fe de que España astilló la historia argentina. Hay amistosos que se convierten en una emboscada.

La primera estrofa de España fue contundente, con Isco y Asensio en la academia de la imaginación. La segunda fue demoledora, con tantas llegadas como arañazos. Messi abandonó la localidad a un cuarto de hora para el final, Argentina lo había hecho mucho antes, incapaz de mantener el pasaporte en regla.

Sin que por la ausencia de Messi se devolviera el dinero a las Asociaciones por la defensa del espectáculo España y Argentina disputaron un encuentro que tuvo poco de fogueo y mucho de muestrario de virtudes. El turno de reclamaciones lo apagó Asensio, un virtuoso del pase antes de que el partido se pusiera antipático.

El grupo de Sampaoli, herido por las ausencias de Messi, el Kun y Di María, abrió el libro del raseo del balón, lo movió de lado a lado y nunca se cortó en la primera fase. Un desafío cuando delante estaban los socios de Iniesta. El seleccionador argentino, cuando dirigía a Chile, ya puso a España las chanclas en el Mundial de Brasil. Se conoce la lección. Presión por todo el campo, marcajes individuales y con el balón se prohíbe el pelotazo.

La única respuesta albiceleste en el marcador llegó por Otamendi. Foto: @Argentina/ Twitter.

Higuaín pudo virar el capítulo. Es un delantero condenado a la sospecha provisional. Da igual que haga un gol o que provoque migas en una defensa porque siempre aparecerá en un contenedor perdido una película: Las grandes ocasiones falladas por Higuaín, un dossier aterrador para un goleador. El puntero dislocó la puntería en un remate sencillo delante de De Gea. Su señorío lo aprovechó España.

Al otro lado del asfalto esperaba el turno Diego Costa, un delantero que termina las canciones de cuna con frases de Tarantino. El delantero se jugó la tibia, el peroné, la Europa League, la Liga y el Mundial para embocar un pase de Asensio, que inventó un hueco como si estuviera en las inmediaciones de La Bombonera rodeado de papelitos.

Diego Costa se le puede reprochar que parece que rompe la guitarra mientras los demás están con las baladas. Bueno es el contraste. En un equipo cabe todo y más cuando al otro lado está Argentina, que tenga a quien tenga, va con la personalidad cosida a la camiseta.

La única respuesta albiceleste en el marcador llegó por Otamendi, un ninja en el juego parado. Argentina entró en la segunda mitad con la hermandad de la mala leche dispuesta a todo. El partido estaba abierto, pero una combinación entre Aspas, un diablillo como sustituto de Diego Costa, e Isco fundió la resistencia.

La última media hora transcurrió entre goles y patadas. Argentina no es el mejor rival para enseñar rondos, taconazos y escaparates de joyas. Isco selló el set español. Sin Messi no hay paraíso. España iba sobrada de barriletes cósmicos.

España goleó 6-1 a Argentina en el estadio Wanda Metropolitano. Foto: Reuters.

(Con información de EFE/ Marca)

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