Sergio Agüero anotó el primer gol en el recién reinaugurado estadio Luzhniki el sábado en la victoria de Argentina por 1-0 sobre el local Rusia en partido amistoso.

El delantero del Manchester City anotó en un rebote a los 86 minutos para
extender la racha invicta de Argentina a siete encuentros pese a las
dificultades de clasificar a la Copa del Mundo de 2018.

Fue el primer juego en cuatro años en el enorme estadio Luzhniki de Moscú,
que será la sede de la final del Mundial del año próximo.

Argentina batalló para romper la férrea defensiva rusa durante gran parte
del encuentro, pero el técnico Jorge Sampaoli vio señales alentadoras.

“Sabíamos de que si no abríamos el partido teníamos que tener bastante
paciencia porque el equipo rival es muy organizado defensivamente, donde iba
a plantear un sistema totalmente esperando a nuestro error para cristalizar
transiciones”, indicó Sampaoli, quien destacó la actuación de Agüero al
crear oportunidades de gol a pesar del complicado planteamiento defensivo de
Rusia en la cancha. Añadió que se trató de “un rival muy difícil por la gran
densidad de futbolistas que mantuvieron en su campo”.

Sin embargo, Sampaoli dijo que Argentina había sido demasiado cautelosa en
ocasiones y “por ahí nos faltó en el primer tiempo un poquito más de
elaboraciones de ataque a esos espacios reducidos”.

En una fría tarde en la capital rusa, el “Kun” Agüero y Ángel Di María
estuvieron cerca de anotar por Argentina en el primer tiempo, pero se vieron
superados por enormes atajadas del portero y capitán de la selección rusa
Igor Akinfeev.

Konstantin Rausch despejó de cabeza un tiro justo frente al arco poco
después del medio tiempo al interceptar un pase cruzado de Lionel Messi.

Rusia estuvo a punto de romper su cero con dos buenos intentos de su
mediocampista Denis Glushakov cerca de la hora de juego, pero un disparo se
fue ligeramente abierto y el otro fue a dar directamente al arquero Sergio
Romero. De otra manera, los anfitriones amenazaron poco en el ataque.

“Lucimos mal en la transición desde la defensa”, lamentó el timonel ruso
Stanislav Cherchesov, que consideró que el gol de Argentina no debió de
contar por un fuera de lugar durante la jugada.

Cherchesov dijo que el hecho de enfrentar a una selección que disputó la
final del Mundial de 2014 fue ideal para la preparación de Rusia a fin de
aprender cómo encarar a rivales mejor posicionados en el ranking mundial en
la Copa del Mundo de 2018.

“Nuestros oponentes fueron más fuertes hoy pero necesitamos aprender cómo
jugarles para vencerlos”, señaló.

Ante un lleno total, las medidas de seguridad se encrudecieron en el
Luzhniki.

El estadio de la era soviética, que albergó los Juegos Olímpicos de 1980 y
la final de la Liga de Campeones de 2008, fue reconstruido casi por completo
para la máxima competencia del año entrante.

La enorme fachada de la década de 1950 fue mantenida, pero las tribunas
fueron reemplazadas totalmente para montarlas más cerca de la cancha en una
configuración que prioriza al fútbol y elimina la pista olímpica de
atletismo.

(Con información de AP)

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