Celino Villanueva tiene 121 años y es el hombre más viejo del mundo. Foto: La Vanguardia

No siempre, tenemos una relación plácida con los padres,
pero casi todos, recordamos a nuestros abuelos, pues fueron
fundamentales para la formación emocional. Liberados de la
disciplina que aplican los padres a los hijos, los abuelos son
maestros de vida, que con sus consejos nos han ayudado a
ser lo que somos. Nos regalan su sentido común, la sabiduria
que han ganado con los años. También, son buenos narradores
de historias que despiertan nuestra imaginación. Los abuelos
juegan el papel del anciano gurú en las antiguas tribus, al cual
todos acudían para pedir consejo ante situaciones difíciles.
Ellos, nos enseñan los secretos de una vida que ha madurado
lentamente.
Merece la pena, recordar las conversaciones que tuvimos con
ellos, o incluso fomentar el trato, con personas mayores que
pueden darnos una visión serena y desafectada de los hechos
de la vida.

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